Friday, August 3, 2007

Tuesday, July 31, 2007

valkiria

Lo encontré dando vueltas en su moto. Dios, como me gustan estas sorpresas que me regalan las calles de vez en cuando. Yo andaba por ahí sin pensar en nada y lo ví pasar por la esquina, me vió pero iba un poco rápido y no pudo detenerse por el semáforo. Enseguida supe que era él, el tiempo no ha pasado para él, esta tal cual lo recordé siempre.
Me alcanzó después de dar toda la vuelta a la manzana. Cuando lo ví estacionando delante de mí no sabía bien como saludarlo, que decirle.
El sonreía, creo que yo también, me acerqué y nos abrazamos fuerte. Fue bueno encontrarlo. Realmente bueno.

Me contó que había venido a buscarme varias veces, que preguntaba por mí en todas partes, averiguando siempre cosas distintas, que lo confundían y llegó a pensar que todas eran ciertas: que había vuelto al litoral, que me mudé de casa, que cambié de trabajo, de zona, que estaba embarazada (?) que había muerto (!) y que estaba en la cárcel (muerta?)

Monté su moto y salimos a vagar. Que fríooooooooooo. Sentí tanto frío que me reía a carcajadas como una demente mientras el aceleraba y hasta creí que podía morir esa misma noche, estrellada y feliz, aplastada pero feliz, chamuscada, raspada, quemada, de cualquier manera hubiera estado bien.
Después de un rato aparecimos en caballito y nos bajamos en un café.
Me contó que se fue un tiempo a recorrer el sur con la moto, también había estado en Mendoza y en San Juan. Anecdotas de las montañas y los caminos de ripio. Alucinantes.
Me dijo que se fue con planes de quedarse a vivir en alguna parte pero que después de un tiempo se había dado cuenta que no había lugar mejor que Buenos Aires de mierda.

Todos esos hermosos paisajes, la naturaleza, la paz de cada pueblito, la vida sencilla y sin preocupaciones trascendentes, todo eso después de unos meses te aburre de muerte.
Y uno vende su alma al diablo por una dosis de esta Buenos Aires de mierda.

Tuesday, July 24, 2007

chicas yonkis

Salí a caminar, para matar el aburrimiento mortal que tengo ultimamente. Y si, ya no sufro por el alquiler ni por problemas económicos, me olvidé de lo que es andar por ahí muerta de hambre y con frío, sin el trauma del alquiler por pagar y esas cosas, que puede hacer un alma osciosa después de leer hasta el hartazgo, ir al cine, chusmear con las amigas, trabajar un rato... me aburro de muerte. Entonces extraño mis calles, el frío, los problemas, las corridas de la policía, los chismes de las chicas y de los tipos y cosas por el estilo. No aguanto mas, me ensimo ropa, bufanda, guantes medias y en ese momento, cuando estoy todavía en casa me pongo ansiosa, sin darme cuenta me tiembla todo, tiro cosas, tropiezo, lo hago todo rápido y mal, no puedo esperar mas para salir, tengo miedo, mucho miedo, nosé que ha pasado como está la cosa afuera porque hace mucho que no ando.
Me tomo el 60 hasta Constitución. Hace mucho frío pero ellas están ahí como siempre, buscando con quien fumar, de donde sacar mas plata, a quien comprar.
Estoy parada casi en la esquina de Santiago del Estero y Carlos Calvo, me quedo en un rincón oscuro y las observo. Rara vez anduve por ahí, talvez saliendo de algun hotel, cuando iba camino a La Cubana, cada vez que pasaba las veía. Son muy pendejas y bravas, algunas me conocen de vista, pero la mayoría no. Una de ellas solía andar por mi calle por las tardes buscando clientes, generalmente trabajaba de tarde por Constitución y Montserrat. Recordé la primera vez que la había visto en mi calle años atrás, hacía frío y llovía, ella estaba acurrucada como un pollito mojado debajo del techo del bar, yo me la encontré de golpe, esa noche nosé porqué con un humor de perros y de una la encaré
- Y vos quien sos, que haces acá
- J.
- Y que hacés acá
- Nada loca, no quiero problemas, todo bien, solo quiero hacer una salida mas, yo hace 10 años que laburo acá
- Que? que mierda decís? nunca te vi la cara nena, volá porque ya llegan las otras y somos muchas en esta calle. Buscate otro lugar
- Bueno... ya me voy
- No... nada... volá
Son contadas las veces que hice y dije cosas como esa, que se yo, son estados de ánimo, de verdad que soy RE cagona y esa noche creo que uno me había robado la plata después de un servicio y yo estaba hecha una fiera, debía el alquiler (como siempre)y necesitaba esa guita. Justo se me cruza esta pendeja y casi me la como viva. Sobre todo porque es pequeñita, flaquita, un huesito. Tenía ganas de agarrarla de los pelos y revolearla, solo por la furia que sentía por dentro.
Pero es gracioso como todo cambia de lugar y se reacomoda, después de eso me la volví a cruzar muchas veces y la pbita siempre me saludaba bien. Claudia una vez me contó mientras la veíamos pasar que trabaja desde los 13 años y llegó a mi call mucho antes que yo, su marido está preso por trabajar en la salidera de bancos. Me dijo que ella también es jodida, le conté lo de esa noche y Claudia se mató de risa, me dijo que eso podría haber terminado muy mal, son de esas pibitas que saben muy bien como defenderse en la calle. Supongo que me había visto con Claudia muchas veces y con las demás y no hizo nada por eso, entendió que yo no la conocía y no era su horario.
Ese año que se me ocurrió salir a trabajar por las tardes, creo que era invierno también, ella fue una de las que me hizo el aguante con las que me querían correr. Siempre me que encontraba por ahí se quedaba charlando y me pasaba datos de por donde andaba la poli. Siempre imaginé que es adicta, por su cuerpo huesudo, por la forma de hablar, por sus ojos y no me sorprende ahora verla en esa esquina con las otras loquitas esperando comprar algo. Visiblemente estaba peor que nunca, mas flaca, sucia y ojerosa. Fumaba y andaba de un lado a otro, charlando o discutiendo con las demás yonkis. Pasa un patrullero por San José, me pasa por alado y se detiene mas adelante, ente las chicas. Se bajan dos policías. Uno de ellos alto y delgado, escucho que J le dice
- Que hacés Rondamón!!
Las demás ríen a carcajadas. Las ponen a todas contra la pared. Y algunas se resisten.
Camino por Santiago hacia Estados Unidos para no meterme en líos. Casi llegando a la esquina para un tachero y se ofrece a darme unas vueltas.
Constitución está casi desierto por el frío y la hora, en la esquina de San Juan hay un par de mujeres conversando, despues de cruzar la avenida y antes de Garay hay mas movimiento, peruanos y travestis dando vueltas, pasamos por un barzucho y veo a Caludia saliendo muy seria con otro putito nuevo y jovencito, seguramente su ayudanta nueva. Doblamos por Garay, las mismas mujeres paradas en la puerta de los mismos hoteles de siempre, aguantando el frío y el hastío. El tachero me ofrece 10 pesos por un bucal, le indico el camino hacia la calle detrás del Garraham, por suerte había puesto mecánicamente y sin pensarlo un par de forros en mi bolsillo.

Wednesday, July 18, 2007

morrison

Fuimos a una fiesta en una casona de frente blanco sobre la avenina Cordoba. Conocí a la novia de una chica a la que veía todos los sabados en Améri-k en la epoca que iba seguido. Nos hicimos amigas ahí Valeria y yo, teníamos conocidos en común y siempre al cruzarnos cambiabamos besos y palabras cordiales, cada vez hablabamos y nos presentabamos amigos, invitamabos tragos y esas cosas, nunca supe donde vivía, que hacía ni nada.


Ahora después de unos años de no verla me la encuentro con su pareja Jazmín, realmente una hermosa pareja, las dos chicas monísimas. Fueron a la fiesta a ver tocar a la Dj que es amiga de ellas, afuera helaba y adentro del lugar hacía mucho calor, fue la primera persona que ví al entrar, nos saludamos con un calido abrazo y mientras me presentaba a su novia yo me sacaba todo lo que traía puesto encima, bufanda, saco y sueter.


El lugar estaba repleto y al quedarme charlando con ellas perdí de vista a mis acompañantes. Las dos me condujeron por un estrecho pasillo rebosante de gente con vasos en las manos, luces rojas y azules, humo, House fino muy relajante y divertido a la vez. Llegamos a una habitación sin puertas donde había sillones, almohadones y mesitas muy bajas, casi al raz del suelo, nos sentamos a charlar, pedimos para tomar y me convidaron un cigarrillo. No podía dejar de mirar estupefacta a toda esa gente tan maravillosamente excentrica. Alado mío había un grupo de chicos que al rato comenzaron a quejarse y a burlarse de la vestimenta de los presentes tratandolo de mamarrachos y frikis. Yo pensaba: para que mierda vienen no? porque no se van a bailar a Sunset o algun bolichín de Ramos Mejía. En eso llega una amiga de las dos y nos presentan, su nombre era Ana y estaba exitada por un episodio que nos contó, iba del trabajo a su casa en un taxi y se había encontrado 200 dolares en el asiento de atrás, sin pensarlo cambió el rumbo y ahí la teníamos, con la cara renovada y un vaso de champagne.


Bebimos y bailamos. Ana se emborrachó rápidamente, y yo también. Después de un rato largo, la música era la misma, las caras todas igualesy sentí ganas de irme. Ana me lo notó en los ojos, en la cara, ya te querés ir? me dijo, le respondí que sí, me contó que tenía mal de amores y no quería quedarse sola. La invité a tomar un café en cualquier lugar que encontráramos afuera. Al salir de la casona me preguntó donde vivía y después me dijo que ella vivía mas cerca. Tomamos un taxi, recosté en el asiento y todo me daba vueltas, un magnifico y dulce mareo que me ponía contenta, estaba feliz de ir con Ana hacia alguna parte, hacia su casa, adonde sea, Ana era una buena mina, una linda mina, con las palabras justas, vestía bien, olía bien, me acordé de Yum, pensé en cuanto la venía extrañando y en como no me permitía reconocerlo, ese viejo de mierda la cambió es casi otra persona, la fe no mueve montañas solía decirme, pero el dinero si las mueve Yum Yum Yum Yumita Yumetita. El departamento era pequeño, una habitación con cocina y baño. La cocina tenía una cortina de perlas azules y violetas y el baño sin puerta ni cortina ni nada, debería haber ido al baño antes de salir de la casona, no se puede hacer pis en un baño sin puerta ni cortina, esa cortina de perlas debería colgar del baño y no de la cocina maldita sea! Nisiquiera es una cortina porque se vé perfectamente atravez de las tiras de perlas pero almenos daría la sensación de intimidad y podría mear en paz, cuando una está borracha tiene esas manías extrañas. Me senté en su cama, ví un cuadro en la pared con la foto de Jim Morrison tenía el torso desnudo y el cabello arrebolado, es una fotografía clasica, le he visto antes, debajo había una mesita cargada de libros y cuadernos, un secador de pelo enchufado, zapatillas por el suelo, medias usadas, un aparato de teléfono desconectado, una lámpara con la pantalla rota y toda clase de objetos desparramados, mezclados con ropa, pelusas, discos y frascos de pastillas.

Comenzó a desvestirse y a decirme estoy de novia hace ocho meses mi novio tiene un hermano gemelo que siempre me había gustado, es más lindo que mi novio, es poeta, es un buen poeta, mi novio es distinto, es mas ... es como mas corriente, y su hermano algo extraño, callado y distante, o almenos eso me parecía, y bueno, garchamos una vez ( se revuelca en la cama riendo y tapandose la cara con las manos) estaba todo bien! andaba con los dos, mi novio no lo sabía hasta que su hermano se lo contó y se pudrió todo con los dos (me contagió la risa) ya sé que te aburre que te hable de tipos perdoname (no me dí cuenta de que me hablaba y lo relacioné con mi trabajo, pero Valeria y Jazmin no saben de que trabajo) ellas te habrán dicho que soy paqui pero la verdad es que también estuve con mujeres.

Estabamos acostadas en ese momento una alado de la otra después de habernos reído un rato y recién ahí me di cuenta en que estaba metida, pero si soy una pelotuda! que inocente! me subio un algo por la garganta y me largué a reir como loca, el alcohol hacía su juego mientras yo en realidad sentía rabia, verguenza, ganas de salir a correr. Me levanté y me fuí al baño, tomé un poco de agua y me lavé la cara. Me acosté en la cama y ella siguió hablando, cambió de tema, yo la miraba. Era muy bonita, no quería hacerlo con ella. Le mentí descaradamente sobre mi vida, lo hice muy bien, el viejo cuento de la carrera en Buenos Aires y la familia en el litoral blablablabla me agarró de las manos, que lindas manos tenés, ya se perfectamente donde termina esto y me sentí re mal, como el orto. Podía decirle que nó, explicarle que todo había sido un mal entendido y volver a casa, pero no lo hice, me quedé.
Ella seguía insistiendome con el cuerpo, con cada mirada y cada gesto, de a poco iba invadiendo mi territorio establecido en la cama, pero no me movía, no me resistía ni la alentaba, me demostraba indiferente, aunque no lo estaba.


Saturday, July 14, 2007

the lady en red



Cuando llegué al bar Camila se puso a contarme sobre su problema, algo en los pulmones, la verdad es que Camila siempre tose mucho y escupe flemas todo el tiempo, a veces lo hace disimuladamente en una servilleta o cuando estamos solas o caminando por ahí larga unos admirables escupitajos. En fin, le pusieron un inyectable fuertísimo, una de las chicas conocía de que se trataba ese remedio y dijo que era muy doloroso, Camila nos mostró como se le había formado un absceso en la cola a causa de la inyección que le dolía terriblemente.
Joder Camila! Le dije al ver terrible coso, parecía una manzana de grande y de rojo.
La bartender también hablaba y hablaba sobre su época como bailarina en los arcos de Palermo, contaba con cuales personajes conocidos había salido, la ropa que usaba, la moda de la época y lo buena que era en lo suyo.
Del otro lado a una se le había roto una uña que desentonaba con el resto de la mano y un par de chicas aconsejaban unirla con pegamento.
En eso comenzó a llegar la clientela, las zorras acomodaron las tetas, apretaron el culo y salieron a cazar. A mi se me acercó un tipo de unos 50 y largos, me invitó una copa de champagne, le hice seña a la bartender para que me lo sirviera puro sin diluir, realmente lo necesitaba.
Hablamos de nada, me pregunto la edad, mi nombre, habló del frío, de la nieve, del calentamiento global, de las vacaciones. Yo lo miraba y pensaba: sonreí dale que te cuesta, estúpida, que te cuesta.
Pusieron un tema lento de los ochenta apagaron las luces y pusieron la bola espejada. Camila agarró a su cliente y se pusieron a bailar lento, apretados uno con el otro. Me causó risa su cara, realmente parecía enamorada. Camila, dios mío, esta pendeja si que está rayada, ella sabe divertirse donde sea y con quien sea. Agarré a mi viejito y lo saqué a bailar, se puso contento, me besaba el cuello y me ponía billetes entre las tetas.
Así cada una salió a la improvisada pista con sus respectivos hombres. La bartender nos miraba y hablaba con la dueña, seguramente nos calificaba o algo así, la muy chupamedias. Comencé a decirle al tipo para ir a un hotel, me dijo que no tenía más dinero, de todas formas la propina había sido muy buena. Ana, una de las chicas deja de bailar y busca su abrigo, su cliente paga la cuenta y salen juntos del bar. Nos miramos con las demás, Camila me hace una mueca alzando las cejas y abriendo grande los ojos.
Al dar la vuelta abrazada al tipo le miro la cola y me pareció ver como sobresalía una montañita en el ajustado pantalón. Pobre, le debe doler y ni se le nota. Pamela se ríe fuerte, parece estar con varias copas encima, lleva una rosa roja en el pelo negro azabache, una minifalda roja de cuero con medias y tacos altos, bien tanguera.
Todos nuestros acompañantes son tipos mayores, de caras arrugadas, piel dura, y cabellos grises. La música está muy bien, me gustan los lentos ochentosos. Llegan más clientes, las zorras del fondo que estaban solas salen al ataque. Entre ellos veo a dos tipos jóvenes de unos 30 años, los acechan las dos putas más putas del local. Las dos visten pantalones ajustados, tan ajustados que seguramente por eso están paradas todo el tiempo, si se sientan deben experimentar una especie de violación, eso o la explosión de la tela ante la expansión del culo sobre la silla.
Me tomo un par de copas mas, el viejo sigue pidiendo tragos, me ha mentido, tiene plata solo que no quiere ir al hotel, bueno igual se está bien así, el alcohol me relaja, suena una hermosa canción ‘ the lady en red’ que hermoso tema, debe ser el mejor tema para bailar lento, me cuelgo de su cuello, huele a rico perfume de hombre, pienso en el frío que debe hacer afuera, en las chicas de la calle, en mis calles solitarias de constitución, me siento mejor con el alcohol, todo duele menos, todo es mas claro y mas confuso al mismo tiempo, pero mejor, me doy cuenta que mis compañeras deben consumir algo para estar tan bien todos los días, tan sonrientes y dispuestas. El viejo me dice que se tiene que ir, se lamenta que sea tan tarde para él, me deja unos pesitos mas y se vá.

Wednesday, July 11, 2007

chispazos

Fuí al hotel para visitar a Fran. Nos sentamos en la sala a chusmear sobre los nuevos inquilinos y me habló de un nuevo chico alemán que estaba hace un par de semanas y viajaba esta noche nose adonde.
Hacíamos zapping tirados en los sillones cuando llegó el aleman y Fran nos presentó. Es un chico alto, mas alto que yo, talvez uno ochenta y largos, cabellos castaños y ojos negros. Muy atractivo. Se sentó un rato con nosotros, sacó de su mochila un montón de papeles y un mapa.
Parecía confundido y me preguntó
- Sabes donde es la calle Laseros
- Las Heras?
- mmmm no lo sé
- Bueno la avenida Las Heras no está lejos de acá...
- mmmm no... me dijeron que es lejos... La boca, conoces La boca?
- Uf si, pero Las heras no está por ahí...
Nos mirabamos y nos reíamos como dos idiotas. Ay! que lindo tipo.
Agarré su mapa y le mostré donde quedaba Las Heras y se asustó, no era para nada lo que le habían explicado sus amigos que lo esperaban en esa direccion que buscaba.
- Estás seguro que es Las heras?
- Ah, mira...
me mostro un papelito arrugado con una direccion anotada... Caseros 14...
- AHHHH Caseros !! eso si está cerca de La boca!
nos reímos como dos tortolitos, le indiqué donde estaba y era como se lo habían dicho. Fran nos miraba de reojo.
- Tu eres de aquí, me pregunta el alemán
- Si, nací en una provincia al norte, Corrientes
- Oh! estuve allí en verano, fin de año sobre el puente, maravilloso
- Hay que lindo!
- Sí, me gusto mucho el norte
Nos quedamos mirando en silencio. Fran toció.
- Bueno Nathalia, fue un gusto charlar contigo. Gracias por tu ayuda.
- Mucha suerte.
Nos miramos. Faltaba algo. Me moría por pedirle su mail o algo. Grrr. Y se fué.
- Que lindo tipo no?
- Esta bueno
- Le tiraste los perros?
- Anoche dormimos juntitos.
- Ay Fran!! como no me dijiste!
- Y como te lo iba decir? y para que?
- No viste como se me caía la baba idiota!
- Nose que onda, histeriquea con todos y todas
- Ay que desilución... yo pensé que era amor a primera vista o algo así, en un segundo me ví en alemania con crios y todo.
- Mujeres.